Durante este período, fuerza, poder, secreto o crisis ajena puede parecer fascinante y no del todo comprensible. Plutón levanta miedo, control, dinero, sexo y dependencia profunda; Neptuno añade idealización, sugestión, rescate, misticismo, sacrificio, obsesión, tentación, dependencia y niebla alrededor de motivos ajenos.
La oposición puede aparecer mediante relaciones, esquemas financieros, influencia psicológica, acuerdos cerrados, grupos espirituales, personas poderosas o eventos colectivos. Ayuda a reconocer dónde hay profundidad real y dónde hay dependencia dramática. La compasión aquí debe estar junto a la sobriedad: no todo dolor purifica, y no todo secreto vuelve especial un vínculo.


