Durante este período, las palabras ajenas pueden sonar suaves, bellas o misteriosas, pero no dar sentido claro. Mercurio busca formulación; Neptuno trae pista, imagen, sueño, entonación, silencio, cansancio, olvido, fantasía y ambigüedad. La oposición prueba habla, acuerdos y confianza en la información.
Pueden aparecer conversaciones inspiradoras, conocimiento sutil, escritura creativa, interés por símbolos, psicología, música y sueños. Pero junto a eso avanzan rumores, promesas vagas, errores en documentos, detalles olvidados, frases incompletas y el deseo de completar la respuesta ajena con una versión conveniente. La confusión aquí suele nacer no de mala intención, sino de no querer hablar directamente.


