La cuadratura de Neptuno al Sol difumina la sensación conocida de "yo": una meta, un rol, la confianza o la fuerza personal puede volverse poco clara. No es perderte para siempre, sino revisar dónde vives desde tu propia luz y dónde desde una imagen ajena, una expectativa o un rescate que lentamente te quita voluntad.
El tránsito puede traer cansancio, dependencia de expectativas, idealización, rescate, decepción con el estatus, deseo de esconderte o ganas de creer una promesa bella sin pruebas. El Sol quiere centro; Neptuno trae niebla. Por eso conviene proteger el cuerpo, la rutina, la palabra honesta, los hechos y el derecho a no representar un papel que drena energía.


