La cuadratura de Neptuno a Lilith vuelve la sombra seductora y poco clara. Deseo prohibido, celos, vergüenza, resentimiento o atracción sexual pueden parecer destino, castigo o señal especial. En realidad, el tránsito pide ver el motivo oculto bajo una imagen bella, el secreto o el rol de víctima antes de que empiece a gobernar la elección.
Lilith levanta lo reprimido; Neptuno lo envuelve en niebla. Son posibles vínculos ocultos, idealización de una persona inaccesible, manipulación mediante lástima, dependencia de la prohibición y autojustificación por "sensación sutil". Pero una reacción fuerte no te vuelve malo; muestra dónde hacen falta honestidad, verdad corporal y límite.

