Durante este período, la fuerza profunda de Plutón se encuentra con Neptuno disolvente: el control se vuelve menos rígido, mientras miedos, deseos, dependencias y atracción por el secreto aparecen sutiles y seductores. No trata emociones superficiales, sino procesos subterráneos de psique, voluntad y poder.
La conjunción puede traer interés por psicología, transformación espiritual, ayuda en crisis, arte, finanzas, temas ancestrales y mecanismos ocultos de poder. La fuerza puede volverse más compasiva, y el dolor vivido puede convertirse en material de purificación. Pero Neptuno justifica fácilmente la manipulación con un "sentido superior", mientras Plutón intensifica el deseo de influir en las personas mediante su miedo, culpa o esperanza.


