Durante este período, el impulso directo de Marte pierde filo: la energía se mueve hacia motivos sutiles, inspiración, cansancio, irritación oculta o deseo de actuar por un ideal. La fuerza ya no siempre funciona mediante empuje. Neptuno pregunta para qué se necesita la victoria, a quién sirve y si está reemplazando el sentido.
El aspecto puede revelar una voluntad más suave: arte, danza, ayuda, práctica espiritual, recuperación corporal, trabajo cerca del agua, acción desde la compasión y no desde la rabia. Pero si la meta no está clara, Marte pierde dirección. Entonces pueden aparecer agresión pasiva, conflictos ocultos, promesas sin energía, confusión sexual y lucha contra una amenaza imaginada.


