Durante este período, la fe, la visión del mundo y la sensación de un sentido mayor se vuelven más suaves, amplias y receptivas. Puede atraerte espiritualidad, culturas lejanas, ayuda, arte, maestros o una idea que promete más luz. Neptuno expande a Júpiter, pero junto con inspiración difumina medida, pruebas y responsabilidad personal.
El aspecto puede traer generosidad, misericordia, interés por símbolos, peregrinajes, aprendizaje, caridad, filosofía y búsqueda creativa. Las viejas creencias ya no suenan lo bastante vivas; el alma busca una fe con compasión, no solo reglas. Al mismo tiempo, promesas ruidosas, esquemas milagrosos, orgullo espiritual y fe sin revisión pueden llevar a un error costoso.


