Neptuno en la segunda casa desdibuja la relacion con el dinero, la propiedad, la autoestima y el valor personal. La persona puede sonar con una riqueza bella y al mismo tiempo sentir verguenza ante la idea misma de ganar. Quiere tener mucho para ayudar, salvar, dar, decorar la vida de sus seres queridos, pero la culpa suele vivir al lado: "si tomo dinero, me vuelvo menos espiritual", "si tengo mas que otros, entonces le debo a alguien".
Esta posicion aparece a menudo en artistas, sanadores, astrologos, psicologos, musicos, pintores y quienes trabajan con inspiracion y un sentido sutil del valor. El problema es que pueden sentir verguenza al poner precio a su trabajo. Cobrar de manera adecuada se siente incomodo, sobre todo si el trabajo esta conectado con ayudar a una persona. Pero la leccion karmica aqui no es la pobreza. El dinero debe volverse no un tema sucio, sino un instrumento de fuerza, libertad y beneficio real.

