Durante este período, el habla, los gestos y la primera impresión suenan coordinados. El pensamiento se convierte con más facilidad en palabra, pregunta, carta, ruta o decisión. El trígono da contacto natural: es más fácil entenderte porque mente y manera externa se mueven al mismo ritmo y no discuten.
Mercurio abre armónicamente el Ascendente a través de conversación, aprendizaje, documentos, conocidos, detalles de negocios y viajes cortos. El momento favorece negociaciones, presentación de una idea, publicación de un texto, discusión de condiciones y aclaración de planes. Una persona se ve más viva y atenta sin perder facilidad. El contacto llega no por presión, sino por intercambio preciso.


