Durante este período, otras personas se vuelven el espejo principal de tus palabras, gestos y forma de explicarte. Otra persona trae una pregunta, noticia, acuerdo, discusión o aclaración mediante la cual ves mejor tu postura. La oposición enseña a pensar en diálogo, no a solas ni desde la defensa.
Mercurio opuesto al Ascendente activa negociaciones, correspondencia, consultas, reuniones e intercambio de opiniones. Una pareja, cliente, persona cercana u oponente dice algo que te obliga a aclarar tono y argumentos. Aquí es fácil quedarse atrapado en pruebas si tratas cualquier pregunta como un ataque. Pero el aspecto vale precisamente por la retroalimentación.


