Cuando Mercurio se mueve por Cáncer, el pensamiento pasa por memoria, sentimiento, entonación y seguridad personal. Las palabras tocan más fuerte, porque se escucha no solo el significado, sino también el subtexto. Las conversaciones van hacia hogar, familia, pasado, cuidado, pertenencia y protección del corazón.
Cáncer dirige a Mercurio hacia conversaciones familiares, restauración de vínculos, archivos, recuerdos, vivienda, temas de niños e historias ancestrales. La mente se vuelve imaginativa e intuitiva, pero no siempre neutral. Una decisión puede depender del ánimo, de una herida vieja o del miedo a ser rechazado. Incluso un asunto de negocios se tiñe de sentido personal.

