Ahora, la mente puede volverse filosa, saltarina e impaciente. Los pensamientos llegan en destellos, los planes cambian y las palabras pueden salir más rápido que la prudencia. La tensión muestra dónde se necesita frescura, pero no caos. Un pensamiento nervioso puede revisarse antes de cambiar el rumbo. Aquí el impulso conviene revisarlo por escrito.
La cuadratura de Mercurio en tránsito a Urano natal puede traer noticias repentinas, fallas de comunicación, problemas técnicos, discusiones sobre libertad, irritación con la rutina y correspondencia imprevisible. Si sostienes la tensión, el aspecto ayuda a encontrar una solución poco convencional, siempre que no corras hacia la primera acción que se te ocurra.


