Ahora, el pensamiento se vuelve sutil, más imaginativo y más sensible a matices invisibles. Pueden fortalecerse la intuición, la imaginación, el interés por sueños, música, símbolos y temas espirituales. Es mejor no perder hechos, plazos y límites dentro de una impresión bella. Entonces la imagen recibe palabras, y la niebla no reemplaza los hechos.
La conjunción de Mercurio en tránsito con Neptuno natal ayuda a escribir, imaginar, empatizar, sentir el ánimo de otra persona y encontrar palabras más suaves. El período favorece especialmente creatividad, meditación, poesía, ideas visuales, conversación delicada y trabajo con imágenes subconscientes. Aquí la mente no analiza tanto como percibe.


