Cuando la Luna en tránsito se mueve por la Casa 5, las emociones buscan alegría, juego, romance, creatividad y autoexpresión viva. La atención, la respuesta, el placer del momento y el contacto con niños o con el niño interior se vuelven más importantes. El período muestra qué enciende de verdad el corazón y devuelve el gusto por la vida.
Este tiempo favorece citas, tareas creativas, caminatas, celebraciones, hobbies, escenario, un gesto bello y juego con niños. Los sentimientos se vuelven más brillantes y quieren ser notados. En una versión suave aparecen inspiración, generosidad cálida y capacidad de disfrutar cosas simples. Cuando algo por dentro está herido, pueden aparecer dramatización, ofensa por falta de atención, celos, deseo de demostrar atractivo o gastar más para causar impresión.

