Cuando la Luna en tránsito se mueve por la Casa 12, los sentimientos van más profundo y más silencioso. Puede aumentar la necesidad de soledad, sueño, silencio y cierre de experiencias antiguas. El período resalta emociones ocultas, cansancio, sueños, intuición y lo que normalmente permanece detrás de escena de la conciencia y del cuerpo.
Este tiempo favorece descanso, terapia, meditación, silencio creativo, conclusión, oración, agua y cuidado de la psique. La actividad externa puede costar más porque el alma necesita espacio interno. Bajo sobrecarga son posibles fantasías ansiosas, autocompasión, deseo de desaparecer, confusión, sensación de soledad o absorción del estado de otra persona.

