Cuando la Luna se mueve por Escorpio, los sentimientos se vuelven más profundos, más agudos y menos tolerantes con la superficialidad. Pueden subir celos, atracción intensa, memoria del dolor, deseo de entender un motivo oculto y necesidad de comprobar cuánta confianza es posible. La intensidad interna aumenta incluso sin drama externo, razón o explicación.
Este período favorece terapia, conversación seria, revisión financiera, limpieza de lo innecesario, trabajo con secretos, honestidad íntima y cierre de un apego antiguo. Da comprensión y coraje para mirar donde normalmente cuesta mirar. Pero la verdad no debe convertirse en arma.

