Cuando la Luna se mueve por Aries, las emociones pasan a la acción más rápido. Sube el impulso de empezar, responder, defender lo propio, dejar atrás la espera y probar una idea de inmediato. Hay más fuego interno, pero también impaciencia, excitación y tendencia a discutir desde el primer impulso.
Este paso lunar trae vitalidad, iniciativa y tono físico. Da impulso para terminar tareas cortas, arreglar cosas, moverse, hacer ejercicio y actuar donde hacen falta coraje y una respuesta rápida. Pero los acuerdos largos, las decisiones financieras y las conversaciones que requieren diplomacia pueden sufrir por la brusquedad.

