Ahora, los sentimientos pueden ser y hermosos. Es más fácil empatizar, soñar, crear, escuchar la intuición y notar matices invisibles. La inspiración, el descanso y la limpieza emocional se despliegan con suavidad si la sensibilidad permanece conectada con la realidad y el cuerpo. La belleza ayuda al alma a exhalar. La inspiración necesita un límite.
El trígono de la Luna a Neptuno sostiene el flujo interno. La música, el cine, la oración, la meditación, la creatividad, el agua, el cuidado y las conversaciones sin dureza fluyen bien. Puedes sentir los estados de ánimo de otras personas con más profundidad que de costumbre y encontrar palabras o gestos que calman. Los sueños y las imágenes pueden ser expresivos, pero conviene tomarlos como símbolos, no como instrucciones literales.


