Durante estas horas, hay una oportunidad de suavizar las relaciones y el ánimo. Una pequeña señal de atención, una acción bella o un cuidado honesto pueden mejorar notablemente la atmósfera. El tránsito no exige drama ni grandes demostraciones: te ofrece elegir calidez donde está realmente disponible. Un pequeño gesto puede calentar el ambiente.
El sextil de la Luna a Venus abre una oportunidad para contacto agradable, reconciliación, autocuidado, gusto creativo y trato cuidadoso del cuerpo. Puede ser más fácil sentir qué te gusta, dónde hace falta armonía y qué gesto será apropiado. A diferencia del placer pasivo, este aspecto pide una pequeña participación: escribe un mensaje amable, haz algo agradable, ordena el espacio, da más tacto a las relaciones.


