Durante estas horas, hay una oportunidad de dar un pequeño paso hacia la sanación. No tienes que desempacar todo el dolor de una vez. Basta con notar honestamente el lugar sensible y elegir una reacción más cuidadosa que la defensa conocida, el silencio, la ironía o el intento de demostrar que nada te tocó en esta situación concreta.
El sextil de la Luna a Quirón abre una ventana práctica para el trabajo interior. Puedes hablar, escribir una experiencia, pedir apoyo, atender el cuerpo o volver a un tema que antes evitabas. Este aspecto no presiona, pero da la oportunidad de ver que aquello que una vez te hirió ahora puede convertirse en fuente de comprensión e incluso de ayuda para otros.

