Durante estas horas, puede notarse más dónde te falta calidez, atención o reciprocidad. La cercanía se necesita con más fuerza, pero las expectativas se vuelven fácilmente demasiado sutiles y dolorosas. Conviene hablar de la necesidad directamente, sin indirectas ni herida silenciosa. Una petición clara es más amable que una prueba escondida. La calidez empieza con un reconocimiento honesto.
La oposición de la Luna a Venus fortalece la dependencia emocional de la reacción de otra persona. Puede aparecer deseo de agradar, ceder demasiado, recibir confirmación de tu valor mediante un cumplido, una compra, comida o gesto romántico. Si las expectativas no coinciden con la realidad, el ánimo cae rápido. En relaciones, son posibles pequeñas heridas, celos y comparación con otros.


