Durante estas horas, es fácil sentir que alguien presiona, apura o toca límites personales. La reacción puede ser rápida y filosa, como si hiciera falta responder de inmediato. Este tránsito no prohíbe el conflicto, pero pide distinguir la autoprotección de un ataque automático y elegir honestamente el tono de la respuesta. Una pausa protege de una dureza innecesaria.
La oposición de la Luna a Marte eleva la tensión entre la necesidad de seguridad y el deseo de actuar con fuerza. Las personas pueden parecer más bruscas, las circunstancias más exigentes y tu propia irritación más visible. Son posibles discusiones con seres queridos, impaciencia, calor interno y herida ante la presión ajena. Si la energía no encuentra salida, puede convertirse en cansancio o tensión psicosomática.


