Durante estas horas, el deseo de algo agradable puede discutir con las necesidades reales. Es fácil querer consuelo mediante comida, una compra, atención o una ilusión bonita. La dificultad no está en el placer, sino en que puede silenciar temporalmente la verdadera necesidad: calidez, descanso, reconocimiento o una conversación honesta. Conviene elegir la ternura conscientemente, no como consuelo rápido.
La cuadratura de la Luna a Venus aumenta la sensibilidad en amor, gustos, dinero y autoestima. Puede parecer que no te valoran lo suficiente, no te aman lo suficiente o no te reciben con suficiente belleza. En ese fondo, pueden aparecer caprichos, pereza, gastos “por ánimo” y heridas por cosas pequeñas. En relaciones, no exijas tacto perfecto a otra persona, especialmente si tú mismo no entiendes del todo qué quieres.


