Durante estas horas, las emociones pueden volverse densas, filosas y no manejables de inmediato. Algo pequeño puede abrir una reacción profunda: miedo, celos, enojo, deseo de controlarlo todo. No es una sentencia, sino una invitación a limpiar si no presionas ni a ti ni a los demás. Es mejor reemplazar el control por respiración.
La cuadratura de la Luna a Plutón levanta lo que suele estar oculto bajo la superficie. La tensión puede aparecer en la familia, las relaciones, las finanzas, los temas de poder y confianza. Por dentro, un extremo puede activarse fácilmente: todo o nada, cerca o peligroso, confiar o defenderte. Pero este aspecto no exige acción dramática. Exige una mirada honesta a dónde un sentimiento se volvió demasiado comprimido.


