Ahora, la percepción puede estar demasiado blanda, borrosa o ansiosamente soñadora. Es fácil inventar detalles faltantes, creerle al ánimo o cansarse por las emociones ajenas. No es un momento para conclusiones duras: la claridad amable aparece a través de los hechos, el silencio y un regreso cuidadoso al cuerpo. Los hechos simples vuelven un ancla. Revisar los hechos con suavidad devuelve el suelo.
La cuadratura de la Luna a Neptuno fortalece la sensibilidad al ambiente, a las palabras entre líneas, la música, los sueños y los recuerdos. Puede dar inspiración creativa y compasión, pero también confusión, expectativas decepcionadas, evasión de tareas, tendencia a compadecerte de ti mismo o a rescatar a otra persona sin una petición real. El cuerpo también puede pedir suavidad: más agua, sueño, silencio y menos presión informativa.


