La Luna en Escorpio siente profundo, intenso y no siempre seguro para sí misma. Aquí las emociones rara vez son ligeras: amor, miedo, celos, deseo de cercanía, sospecha y memoria del dolor pueden mezclarse en una corriente interna poderosa. No suele confiar en la calma superficial y busca lo escondido bajo las palabras.
En una forma sana, es una Luna muy perceptiva y resistente. Sabe atravesar crisis, ver la verdad, sostener el dolor de otra persona y no temer las habitaciones oscuras de la psique. Esta persona es capaz de un apego profundo y una lealtad emocional real si la confianza no fue destruida. Sus sentimientos no son superficiales: si ama, suele amar con todo su ser interno. Puede ser quien permanece cerca en tiempos difíciles, porque no se asusta ante la debilidad ajena ni exige ligereza constante a la vida.

