La cuadratura de Urano y Neptuno crea tensión entre el avance repentino y la niebla de un ideal. Urano quiere volcar rápido la realidad, liberarse de límites, encontrar una forma nueva y destruir el viejo esquema. Neptuno sueña con sentido superior, unidad, compasión, misticismo y belleza, pero puede difuminar fronteras. En la cuadratura, la persona o la generación siente fuerte insatisfacción con el orden existente, pero no siempre entiende exactamente cómo construir lo nuevo.
En el plano personal, el aspecto es especialmente notable cuando se conecta con planetas personales, ángulos o casas importantes. Entonces el nativo puede ser inquieto, hipersensible, inspirado, pero inestable. Le cuesta quedarse tranquilo: parece que en algún lugar hay un pájaro azul, una enseñanza ideal, una nueva tecnología, un gran proyecto, un salto espiritual que por fin lo explicará todo. Sin estructura, sin embargo, la búsqueda se convierte en correr en el mismo lugar.


