La cuadratura Sol-Selena crea tensión entre voluntad personal y una orientación moral luminosa. El Sol quiere manifestarse, elegir, ser visible, crear y afirmar el yo. Selena muestra protección, intención pura, apoyo y un camino donde la persona puede actuar con más nobleza. En cuadratura estas energías no se coordinan de inmediato: ego y conciencia pueden tirar en direcciones distintas.
La persona nativa puede sentir que debe ser brillante, digna y correcta, mientras al mismo tiempo se encuentra con orgullo, miedo al fracaso, dependencia del reconocimiento o deseo de probar su singularidad. A veces quiere brillar, pero teme que eso sea egoísmo. A veces ocurre lo contrario: está segura de que su voluntad es la ley más alta. La cuadratura enseña la diferencia entre dignidad verdadera y autoidealización.

