La cuadratura Sol-Neptuno crea tensión entre la voluntad y el mundo de las imágenes, los sueños, la fe, las ilusiones y las influencias sutiles. La persona puede ser sensible, inspirada, romántica, pero no siempre entender dónde está su deseo y dónde empieza una expectativa ajena, fantasía o autoengaño. El Sol quiere un "yo" claro; Neptuno difumina los contornos. En cuadratura, esto puede dar niebla interna alrededor de autoestima y dirección.
Este aspecto suele aparecer como subestimación de las propias capacidades o, por el contrario, como creencia en una elección especial sin suficiente apoyo en la realidad. La persona puede soñar en grande, tener intenciones nobles, imaginación sutil, necesidad espiritual, pero perderse en los pasos concretos. A veces evita la lucha directa, cierra los ojos ante un problema, espera que todo se disuelva por sí solo. Como resultado, las oportunidades se van, y luego aparece la decepción.


