La cuadratura Sol-Marte da fuerte tensión entre la voluntad y la manera de actuar. La persona a menudo siente que debe abrirse paso a la fuerza, defender el derecho a ser ella misma, demostrar fuerza mediante la acción. Hay mucho fuego por dentro, pero no siempre sale preciso. A veces la acción se adelanta a la comprensión, la discusión empieza antes que la conversación y ganar se vuelve más importante que la meta. Es un aspecto de energía poderosa que requiere educación; de lo contrario se convierte fácilmente en irritación, prisa y conflicto.
El Sol aquí quiere reconocimiento e importancia personal; Marte exige movimiento inmediato. La cuadratura entre ambos crea una sensación de presión interna: no se debe simplemente esperar, no se debe ceder, no se debe parecer débil. La persona puede reaccionar con dureza a la crítica, percibir dolorosamente los obstáculos, entrar en lucha incluso cuando la situación habría podido resolverse con más calma. A veces provoca resistencia por sí misma, porque a través de la resistencia siente con más claridad su fuerza.


