La cuadratura Marte-Neptuno crea tensión entre el deseo de actuar y la niebla alrededor de motivos, metas y métodos de acción. Marte exige franqueza: quiero, tomo, defiendo, resisto, hago. Neptuno trae sueño, miedo, tentación, lástima, idealización, secreto y a veces autoengaño. Como resultado, la persona puede querer algo con mucha fuerza, pero no entender del todo por qué lo necesita, a quién sirve, dónde está la meta real y dónde solo hay una fantasía bella.
Este aspecto da imaginación poderosa y carga emocional. La persona puede luchar por un ideal, inspirarse en arte, religión, misticismo, psicología, salvación o una gran misión. Pero si la brújula interna no está afinada, puede luchar contra enemigos inventados, creer a personas dudosas, caer bajo promesas bellas o defender una idea que en realidad daña su vida. El peligro no es el sueño mismo, sino negarse a revisarlo con hechos.


