La cuadratura Luna-Mercurio crea fricción entre percepción emocional y proceso de pensamiento. La Luna reacciona rápido, corporalmente y mediante el ánimo; Mercurio intenta explicar, ordenar, transmitir información. En cuadratura, estas dos funciones pueden interrumpirse entre sí. La persona es curiosa, móvil y rápida mentalmente, pero la concentración se rompe con facilidad por excitación, sobrecarga, conversaciones innecesarias o ansiedad interna.
Este aspecto no priva a la persona de capacidad mental. Al contrario, suele dar mente rápida, reacción, destreza, necesidad de saber, comunicarse, aprender, estar informada. Pero el flujo de información puede volverse demasiado denso. La persona se sobrecarga con noticias, conversaciones, tareas, mensajes, problemas ajenos. Como resultado, el pensamiento se vuelve inquieto, el habla cortante o confusa, el ánimo inestable. Cuesta distinguir lo importante del ruido, y el hecho de la reacción emocional ante el hecho.


