La conjunción Venus-Saturno une amor con responsabilidad, placer con cautela, y belleza con forma y tiempo. Venus quiere calidez, simpatía, alegría, dinero, gusto, suavidad y aceptación. Saturno trae límites, madurez, trabajo, miedo, demora, deber y necesidad de construir algo sólido. En conjunción, la persona rara vez trata el amor y los valores a la ligera. Necesita sentimientos confiables, probados y capaces de resistir la vida.
El aspecto puede dar reserva al expresar emociones. La persona no siempre sabe disfrutar con sencillez, recibir cumplidos, relajarse o hablar abiertamente de amor. Puede parecer fría, estricta, inaccesible o demasiado práctica. Detrás de esa reserva externa suele haber miedo al rechazo, a la burla, a no ser suficiente, a la pobreza, a no ser atractiva o a no servir.


