La conjunción Sol-Urano convierte la personalidad en conductora de cambio. El Sol quiere manifestarse, ocupar el centro de su propia vida, crear una imagen completa del "yo". Urano trae una carga de libertad, un giro brusco, intuición del futuro, resistencia al molde. Cuando se unen, a la persona le cuesta ser ordinaria incluso cuando lo intenta. Hay en ella una corriente eléctrica interna: el deseo de diferenciarse, ver más lejos, romper reglas obsoletas, probar lo que a otros les parece extraño o prematuro.
Esta conjunción suele dar un fuerte sentido de individualidad. La persona puede ser excéntrica, independiente, progresista, interesada en ciencia, tecnología, astronomía, astrología, ingeniería, programación, formas de arte experimental o reformas sociales. Para ella es importante no solo vivir, sino participar en la renovación del entorno. Siente las nuevas tendencias con más facilidad que otros, capta rápido perspectivas y puede ser generadora de ideas, organizadora de proyectos inusuales, alguien alrededor de quien se reúnen personas afines.


