La conjunción Sol-Neptuno disuelve los límites claros de la personalidad en el mundo de las imágenes, los sentimientos, la inspiración y los estados sutiles. El Sol quiere ser un centro definido, mientras Neptuno trae niebla, música, compasión, misticismo, sueño e ideal. Por eso una persona con este aspecto suele percibirse como misteriosa, suave, inusualmente atractiva o difícil de leer. Puede haber en ella la sensación de que su verdadero "yo" no cabe en palabras y roles ordinarios.
Esta conjunción da imaginación rica, gusto artístico, empatía, interés por lo oculto, lo espiritual, lo místico y lo desconocido. La persona puede sentirse atraída por la música, el cine, la pintura, la fotografía, el teatro, la psicología, la sanación, la actividad religiosa o benéfica. A menudo siente el dolor ajeno con más finura que otros y no puede permanecer indiferente ante el sufrimiento. En su mejor versión, su fuerza personal no se expresa mediante presión, sino mediante la capacidad de inspirar, consolar, crear belleza y devolver a las personas un sentido de significado.


