La conjunción de Plutón y Quirón muestra el lugar donde la persona, tarde o temprano, se encuentra con el tema del poder: personal, psicológico, financiero, sexual, ancestral o social. No es un aspecto suave. Rara vez da la sensación de una vida simple y tranquila en la esfera afectada. Más bien pone a la persona ante la pregunta: ¿qué hago con mi dolor cuando accedo a la influencia? ¿Sano, protejo, creo algo nuevo, o empiezo a presionar, vengarme y manejar los miedos ajenos?
Quirón aquí expone la herida, y Plutón la intensifica tanto que ya no puede ignorarse. La persona puede sentir que dentro de sí hay un poder oculto, pero la vulnerabilidad vive junto a él. A veces teme su propia intensidad; a veces, al contrario, entiende demasiado pronto que puede afectar a la gente, la atmósfera y las situaciones de crisis. En la infancia o juventud puede haber experiencias que cambian de golpe su visión de la confianza, la seguridad, el dinero, el cuerpo, el poder o la traición. Después de esos hechos, la persona ya no queda ingenua.

