La conjunción de Plutón y Lilith vuelve especialmente concentrados el poder, el control, las crisis, los deseos profundos y la fuerza oculta. Plutón se relaciona con transformación, supervivencia, dinero de grandes sistemas, sexualidad, miedo, influencia y capacidad de atravesar estados extremos. Lilith intensifica el lado prohibido de estos temas: deseo de dominar, venganza, envidia, magnetismo, atracción por lo oculto y reacción dolorosa a la humillación.
Este aspecto rara vez da un carácter fácil. La persona puede sentir una carga enorme por dentro y no siempre entender hacia dónde dirigirla. Le cuesta ser indiferente: si desea, desea con fuerza; si se enoja, es profundo; si se apega, es casi posesiva. En la casa de la conjunción puede haber situaciones donde debe encontrarse con poder, presión, dependencia, crisis o necesidad de cambiar por completo.

