La conjunción de Plutón y el Ascendente vuelve la personalidad intensa, magnética y difícil de tratar con neutralidad. La persona puede dar impresión de fuerza, reserva, percepción, calma peligrosa o carga interna. Siente rápido los puntos débiles de otros, los motivos ocultos y la tensión en el espacio. Su presencia suele cambiar la atmósfera, incluso cuando guarda silencio.
El aspecto da enorme voluntad, capacidad de concentrarse, sobrevivir, analizar psicológicamente y actuar en crisis. El nativo puede influir en las personas más profundamente de lo que cree. No le gusta la superficialidad, busca control sobre las circunstancias y por lo general no se toma la vida a la ligera.


