La conjunción de Neptuno y el Ascendente vuelve la imagen externa sutil, fluida, misteriosa y sensible. La persona puede ser difícil de definir al principio: puede haber suavidad, ensoñación, arte, encanto oculto y sensación de algo no dicho. Absorbe fácilmente los estados de ánimo del entorno y a menudo actúa no solo por lógica, sino también por sentimiento intuitivo.
El aspecto da imaginación rica, capacidad creativa, musicalidad, talento actoral e interés por espiritualidad, psicología, símbolos, sueños y estados sutiles. El nativo puede ver lo mejor en la gente, sentir los lados ocultos de los eventos y leer la atmósfera. Su presencia puede ser magnética, pero no áspera.


