La conjunción Marte-Quirón vuelve la acción fuerte y vulnerable a la vez. La persona puede sentir una gran carga de valentía, enojo, sexualidad y competitividad, pero no siempre entender cómo usarla. Se ve lanzada entre impulso decidido y duda, entre deseo de entrar en batalla y miedo a volver a hacer demasiado. Dentro vive el tema de una voluntad herida: el derecho a querer, atacar, defender, ganar y dar el primer paso no se entrega con calma.
El aspecto suele dar reacción rápida, fuerza física y capacidad de actuar en una situación no estándar. La persona puede sentir bien el momento: cuándo presionar, cuándo retirarse, cuándo cambiar la jugada, cuándo rodear un obstáculo no por fuerza sino con inteligencia. Si cuerpo y mente están unidos, puede ser eficaz en crisis, deporte, negocios, protección de los débiles, trabajo en equipo y tareas urgentes.

