La casa 4 en Géminis muestra el hogar como un espacio de movimiento, comunicación, libros, conversaciones, cambios e intercambio constante de información. Esta posición se conecta con infancia, padres, bienes raíces, seguridad interior y la forma en que una persona siente sus raíces. En Géminis, las raíces pueden ser no tanto territorio como conexiones: gente, conversaciones, caminos, correspondencia, estudio y un barrio donde siempre está pasando algo.
En la infancia pudo haber mudanzas, vida entre dos casas, invitados frecuentes, una madre activa, aprendizaje temprano, libros más allá de la edad del niño, jardín infantil, clubes, viajes a ver parientes. El hogar pudo sentirse no como una fortaleza cerrada, sino como un espacio de paso donde todos hablan, discuten, vienen y se van. A veces faltaba profundidad emocional: se podía hablar de todo, pero la verdadera cercanía del corazón podía ser reemplazada por conversaciones y noticias.

