La casa 4 en Capricornio muestra raíces donde importan disciplina, límites, deber, jerarquía familiar y maduración temprana. Esta posición se conecta con infancia, la madre o un padre significativo, bienes raíces, protección interior y reacciones ocultas que la persona muestra solo entre los suyos. En Capricornio, la casa 4 suele dar la sensación de que en casa hay que mantenerse firme, corresponder, no quejarse y ganarse el respeto.
En la infancia pudo haber una atmósfera estricta: muchas reglas, deberes, economía, control, marcos religiosos o sociales. Los padres pudieron trabajar mucho y proveer materialmente, pero olvidar la ternura. La madre o un pariente mayor pudo ser autoritario, exigente y con fuerte influencia sobre la elección de profesión, religión, estilo de vida y rol familiar. El niño aprende a ser adulto antes de tiempo.

