La casa 3 en Cáncer muestra una forma sensible y teñida de memoria de comunicarse y aprender. Esta posición se conecta con escuela, parientes, vecinos, viajes cortos, documentos e información diaria. En Cáncer, la casa 3 percibe las palabras no como datos secos, sino como señales emocionales: tono, cuidado, rudeza, apoyo o indiferencia pueden recordarse durante mucho tiempo.
En el estudio, para la persona es importante un profesor amable. Si el profesor se involucra, es suave y sabe apoyar, el nativo puede rendir muy bien precisamente porque siente conexión emocional. Un profesor rudo, arrogante o frío, por el contrario, puede quitarle por mucho tiempo el deseo de desarrollarse. La memoria suele ser buena, pero trabaja mejor mediante implicación personal, imágenes, historias familiares y significado emocional del material.

